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Alabama y Ohio St., por el título nacional

Lun 11 Ene, 2021 - 11:00hs
Llega el duelo más esperado del año para los fanáticos del football universitario. Foto: 2021miami.com

La temporada de football americano universitario 2020-21 se reduce a un último juego: este lunes, desde las 22 de Argentina, Ohio State se enfrentará a Alabama en el Hard Rock Stadium de Miami para determinar quién será el campeón nacional. Este enfrentamiento será la culminación de un año inusual y desafiante, ya que la pandemia del COVID-19 forzó la cancelación de partidos y alteró el calendario general de varias conferencias desde el principio.

Alabama Crimson Tide: buscando cerrar una temporada dominante

Bama (12-0) está en su quinto partido de campeonato del CFP con Nick Saban a la cabeza, después de vencer al entonces rankeado No. 4 Notre Dame, 31-14 en las semifinales. El Crimson Tide también está buscando un sexto campeonato nacional con Saban, anclado por una increíble ofensiva que promedia 48.2 puntos por encuentro. El WR ganador del Heisman, DeVonta Smith, el QB Mac Jones y el RB Najee Harris lideran ese ataque, que podría obtener un impulso adicional con el posible regreso del receptor Jaylen Waddle.

Ohio State Buckeyes: con las esperanzas puestas en otro batacazo

Ohio State (7-0) respondió cualquier duda sobre sus credenciales a la hora de permanecer en los playoffs con una victoria por 49-28 contra el entonces rankeado No. 3 Clemson en las semifinales. El QB Justin Fields viene de una actuación de seis touchdowns a pesar de recibir un golpe desagradable en las costillas durante el segundo cuarto de ese duelo. El entrenador de segundo año, Ryan Day, espera que Fields pueda jugar, y el ataque terrestre ha despegado con el RB transferido de Oklahoma, Trey Sermon. Para muchos este equipo no merece estar en este lugar y la sensación de plantarse en contra del mundo ha alimentado las ganas de estos Buckeyes.

Los matchups más interesantes para la final

- La salud de Justin Fields

Fields estuvo espectacular contra Clemson, incluso después de recibir un golpe brutal del LB, James Skalski. Lanzó tres pases de TD a sus receptores, incluidos dos al destacado Chris Olave, pero fueron los tres envíos a los TE Jeremy Ruckert y Luke Farrell los que mantuvieron a los Tigers fuera de alcance. Con su problema en las costillas, replicar eso no será fácil. Los últimos tres QB que vencieron a Alabama no pertenecientes a Auburn fueron Deshaun Watson, Trevor Lawrence y Joe Burrow. Ese es el nivel en el que Fields debe jugar. Veremos si con la lesión que arrastra es capaz de hacerlo.

- Los receptores de Alabama

El QB Mac Jones tiene un grupo de receptores súper talentoso con el que trabajar en el juego aéreo, liderado por DeVonta Smith, quien es el ganador del Heisman y tuvo una temporada históricamente dominante. Ohio State, que permite 271 yardas aéreas por juego, no puede perder a Smith en el medio del campo como lo hicieron los Irish de Notre Dame. Sin mencionar que el velocista Jaylen Waddle, quien promedió 22.3 yardas por recepción antes de sufrir una lesión en la pierna contra Tennessee, puede llegar a jugar. De ser así, el coordinador ofensivo Steve Sarkisian tendrá aún más variantes para agregar al libro de jugadas.

- Qué corredor establecerá el ritmo ofensivo

Najee Harris y Trey Sermon son dos grandes RB y correr el balón sigue siendo una prioridad para ambos equipos. ¿Será Sermon el nuevo Ezekiel Elliott, quien tuvo 20 acarreos para 230 yardas y dos TD en el último encuentro entre estos equipos? Su gran rendimiento al final de la temporada abrió el libro de jugadas para los Buckeyes y ahora se enfrentará a una defensa de Alabama que permite 3.2 yardas por acarreo. Ohio State también permite sólo 3.2 yardas por intento y Harris es un corredor físico, duro y con el gen de un playmaker. ¿Quién ganará en las trincheras? Eso dictará el ritmo del juego.


Mariano Sinito

Mariano Sinito

Nací en Rosario, Argentina. Soy analista de football americano profesional y colegial en No Huddle. Mi pasión por el deporte comenzó en 1996, año en el que nací. Mi padre festejó la llegada al mundo de su hijo con el título de sus queridos Green Bay Packers en el Super Bowl XXXI. Desde entonces, vivo por el ovoide y por los Packers, franquicia de la que soy confeso hincha por herencia. Es imposible que estemos todos de acuerdo, pero el respeto y el profesionalismo no se negocia.


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