Sean Taylor, una estrella que se fue demasiado joven

27 de Noviembre de 2020
Sean Taylor iba camino a ser el mejor jugador defensivo de una generación. Foto: www.washingtonfootball.com  
 

Un 27 de noviembre de 2007 se producía uno de los infortunios más grandes que viviría la NFL en las ultimas décadas. Sean Taylor estaba llamado a marcar una era desde la posición de safety. Un jugador distinto, ya desde su época en la universidad de Miami, capaz de cambiar el momento del partido desde la defensa, tanto con intercepciones como con fumbles forzados y con la habilidad de propinar golpes dignos de highlights semana a semana.

Ese día fatídico, el jugador del ahora Football Team (en ese momento Redskins) se encontraba descansando con su señora y su hija de solo 18 meses en su casa de Palmetto Bay, Florida, cuando Eric Rivera, un amigo de la hermana de Taylor, ingresó armado con otros cuatro individuos en busca de 10 mil dólares que había visto cómo el jugador guardaba en una caja fuerte solo unos días antes, cuando participó de una fiesta en esa misma casa. El fin de semana anterior, Taylor tenía que estar con sus compañeros, pero debido a que sufría de una lesión, su entrenador Joe Gibbs le había permitido pasar unos días en su casa con la familia. Según los reportes de la época, ese martes 27 el safety ya tenía que volver a estar con sus compañeros, lo que podría haber cambiado la historia, aunque todavía se desconoce por qué no se había presentado.

En solo cuatro temporadas en la NFL, el exegresado de Miami consiguió 305 tackles (243 solos y 62 asistidos), 12 intercepciones, ocho fumbles forzados y un touchdown en tan solo 55 partidos jugados, números que demuestran todo lo bueno que era dentro de un campo de juego. Y ya traía ese nivel de producciones desde su paso por los Hurricanes, donde en dos temporadas y 25 partidos había conseguido la impresionante cantidad de 14 intercepciones.

Su legado ha pasado a través de diferentes jugadores de los últimos tiempos, ya que varios de ellos han querido honrarlo a través de los años, como el actual defensive back de los Saints, D.J. Swearinger, quien llego a pagar una cifra de cinco dígitos para poder utilizar el número 36 en Washington, ya que era el numero que uso Taylor durante sus años de universidad, o los casos de HaHa Clinton Dix o Landon Collins, quienes llevan en sus indumentarias el numero 21 en honor a él.

Sean Taylor estaba destinado a cambiar la posición de safety, iba en camino a ser uno de los mas grandes defensores que la liga haya visto, un jugador que dejaba su corazón en cada partido, y que jugaba con una pasión que hacía a sus compañeros mejores. Eso y más era Sean Taylor, pero debido a la fatídica bala que encontró su ingle y lo hizo fallecer desangrado, nos dejó a todos los amantes de la NFL sin la posibilidad de seguir disfrutando de todo lo que entregaba. 

A partir de ese momento, se transformó en un mito inmortal de la liga y sus jugadas espectaculares quedarán en las retinas y los corazones de todos los que lo pudimos ver jugar, teniendo para siempre la sensación de que difícilmente habrá otro igual.


Fernando Apa

Fernando Apa

Periodista deportivo. Encargado de la parte audiovisual de No Huddle. Amante de los deportes americanos. Sigo la NFL desde 1993. Vi a los Patriots ser un equipo perdedor. Apasionado de los contratos y el cap space.