Salary cap: qué es y cómo funciona

4 de Marzo de 2021

Cada día estamos más cerca del 17 de marzo, fecha en que comienza el año nuevo para la NFL y en la que los 32 equipos deberán tener sus cuentas al día y poseer un salary cap positivo. Pero, ¿qué es este famoso salary cap que tantas veces escuchamos nombrar?

Para poder explicarlo tenemos que remontarnos al año 1994, cuando la NFL decidió aplicar una medida para emparejar el nivel de la liga desde la parte económica. Eran tiempos donde los equipos de mayor presupuesto, o de mercados más grandes, atraían a las mejores figuras y el resto no podía competir contra eso. ¿Qué se decidió entonces? Fijar un monto salarial máximo que las franquicias no pudiesen negociar, para que de esta manera todas tuviesen las mismas chances de firmar jugadores importantes.

Funcionamiento y explicación

Como mencionamos antes, el año calendario de la NFL suele comenzar en marzo (este año será el 17). Algunas semanas antes de esa fecha, la liga les envía a los equipos un memorándum anunciando de cuánto será el límite para la próxima temporada. Ese límite se calcula en base a los ingresos que obtiene la liga de la televisión, tickets vendidos, derechos de marca, publicidad en los estadios y algunos ítems menores más. Aproximadamente la mitad de esos beneficios van destinados a los jugadores en dos categorías: una parte a los planes de pensión y seguros de salud, que no afectan al cap, y lo que sobra de eso, dividido entre las 32 franquicias, es lo que tomaremos como salary cap efectivo.

El pasado 16 de febrero, la NFL anunciaba que el piso para el cap durante el 2021 sería de 180 millones de dólares, con lo que se espera que el máximo pueda rondar los 195 ó 198 millones dentro de unos días, cuando se anuncie el número final al que se tendrán que atener las diferentes franquicias. Si tomamos que el límite de la temporada pasada fue de 198.2 millones, esto haría que, por primera vez en muchos años, dicho número no crezca y los general managers tengan que hacer aun más magia de la que hacen año a año.

Sean Payton tendrá que demostrar, una vez más, su mano para encuadrar los salarios de los Saints. Foto: neworleanssaints.com

Pero metámonos en los conceptos del cap space para entenderlo un poco más en profundidad. Comenzaremos viendo cuántos jugadores se incluyen en este espacio. Durante la offseason, o sea, el momento del año que estamos viviendo hoy, las franquicias pueden tener hasta 90 jugadores anotados, de los cuales los 51 salarios más altos cuentan contra el cap.

Una vez comenzada la temporada, este número pasa a contar a todos los jugadores de una franquicia: los 53 del roster oficial, los del practice squad, los que estén en IR (lista de lesionados) e incluso aquellos que integren la lista de PUP (lesionados de training camps). Los únicos que no estarán bajo la órbita del cap serán aquellos que en la lista de exención del comisionado.

Entrando a la nueva temporada

A tan pocos días para que todas las franquicias estén por debajo del límite, y con varias que están muchos millones arriba, tenemos que preguntarnos: ¿qué sucede si un equipo no cumple el tope del salary cap al comenzar la temporada?

La realidad es que es muy difícil que esto suceda, ya que mientras leés esto todos los GMs están reunidos con genios matemáticos que, a través de reestructuraciones, cortes, trades y otras yerbas, dejarán todos los números por debajo antes de la fecha prevista. En caso de que por un imprevisto alguna franquicia no cumpla, contará con siete días para acomodar esta situación, y si llegasen a realizar pagos por fuera del marco de un contrato serán penalizadas con quita de picks del draft. En el hipotético caso de que dentro de esos siete días no pudiesen normalizar su situación, la liga comenzará a anular contratos hasta que los números estén por debajo de la línea, comenzando por los firmados más recientemente. 

Ahora, tema importante, ¿cómo se calcula el impacto de cada jugador? Cada contrato cuenta con varias partes que afectan de diferentes maneras al límite salarial, ya sea su salario base, los bonus (pueden ser signing bonus, option bonus o roster bonus) y los incentivos. El salario, como su nombre lo indica, no es ni más ni menos que la remuneración pactada entre el equipo y el jugador, y claramente afecta en su totalidad al cap, pero la diferencia está en los diferentes bonos y en cómo son aplicados cada uno.

Empecemos por el roster bonus. Este se entrega a cada jugador al comenzar el año por ser parte del roster y se contabiliza de manera completa contra el cap de esa temporada, mientras que los signing bonus y los option bonus se pueden prorratear hasta cinco años, pero en caso de que el atleta sea tradeado o cortado, su acreditación al cap se acelerará de manera inminente.

Esta aceleración nos lleva al famoso “dead money”, llamado así porque es dinero que afecta al salary cap de una franquicia incluso cuando el jugador ya no sea parte de ella. Luego de un corte o de un trade, suele quedar parte del contrato que estaba garantizado sin pagar ya que suelen ser ítems de los bonus que estaban prorrateados. Estos, al hacerse efectivo el corte o el trade, pasan inmediatamente a estar en contra del límite en la siguiente temporada, mostrando de cierta manera qué tan caro o barato resultó ese movimiento para la franquicia.

Carson Wentz y DeSean Jackson les dejarán cerca de 39 millones de dinero muerto a Eagles. Foto: philadelphiaeagles.com

Algunos casos específicos

Los últimos casos puntuales que vamos a tratar son tres, comenzando por los etiquetados como jugadores franquicia. Ellos, como sus contratos son totalmente garantizados para el año, afectan de manera total en contra del cap. Luego están los rookies, para quienes la NFL tiene una tabla que, según la posición en la que fueron drafteados, tendrán un valor específico que afectará al límite, pero una vez que cada uno de ellos firme su contrato real con el equipo, estos valores serán actualizados automáticamente para reflejar su verdadera situación.

Por último, están aquellos que se retiran. ¿Qué pasa con ellos? Aquí pueden suceder dos situaciones. Por un lado tenemos la llamada regla Barry Sanders, la cual se aplica si un jugador en su prime decide retirarse de manera inesperada, sin ser aquejado por lesiones ni otra razón evidente. En este caso, luego de un proceso interno de la franquicia, es probable que el equipo pueda recuperar partes de esos bonos otorgados al atleta, que se verán reflejados al comienzo de la próxima temporada. En cambio, si el que se retira es muy veterano o sufre de lesiones crónicas, ese bono estará perdido ya que, de tratar de recuperarlo, se sabe que perderían cualquier proceso legal.

Barry Sanders decidió retirarse durante su prime, dejando a los Lions sin su máxima estrella. Foto: bleacherreport.com

Para finalizar, vamos a ver una de las situaciones más comunes en estos días venideros y que ya hemos nombrado, las reestructuraciones de los contratos. Suelen darse de dos formas: o una reducción de sueldo o una conversión, y en este último punto nos vamos a meter más. Una conversión de contrato significa que, habitualmente, el jugador baja parte de su sueldo base y lo transforma en alguno de los distintos bonos que vimos (siempre signing o option), ya que de esta manera logra que en lugar de verse reflejado todo para la siguiente temporada, éste pueda prorratearse a lo largo de los años.

El mundo del salary cap es realmente muy amplio y, si bien en esta nota tratamos de mostrarles los puntos principales para que entiendan cómo funciona, quedan muchas más cosas en las que podemos profundizar.

Ahora sí, tienen todos estos días para maravillarse con sus general managers haciendo movimientos a diestra y siniestra con el solo objetivo de tener más espacio para traer a esa figura que le cambie la cara a la franquicia.


Fernando Apa

Fernando Apa

Periodista deportivo. Encargado de la parte audiovisual de No Huddle. Amante de los deportes americanos. Sigo la NFL desde 1993. Vi a los Patriots ser un equipo perdedor. Apasionado de los contratos y el cap space.