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Fix the franchise: Detroit Lions

8 de Marzo de 2021
Lions empieza su reconstrucción y por eso Stafford fue intercambiado por Goff y varios picks de primera ronda. Foto: AP

Ya entramos de lleno en modo offseason, pero la NFL no nos da descanso. Por esa razón es que iniciamos esta serie de notas en las que, como dice el título, intentaremos descifrar qué fue lo que no les funcionó a las franquicias la temporada pasada y, por qué no, también encontrar soluciones para mejorar en el corto y mediano plazo. Hoy: Detroit Lions.

El experimento de Matt Patricia finalmente no prosperó y luego de tres temporadas sin récord ganador, y con el cuarto lugar de la NFC Norte de forma consecutiva, la dirigencia de Detroit decidió dar un cambio de rumbo. Dicho volantazo vino con algunas medidas adicionales, que incluyó el despido de Bob Quinn tras cinco temporadas como general manager y nada menos que el trade de Matt Stafford a Los Angeles Rams a cambio de dos primeras rondas y Jared Goff. Con caras nuevas a nivel roster, entrenadores y en el plano ejecutivo, los Lions aspiran a revertir varios años de mediocridad, aunque siendo realistas, alcanzar un producto acabado llevará al menos dos temporadas más.

Una temporada sin respuestas

Las primeras semanas ya habían mostrado en lo que los Lions se convertirían como equipo a lo largo del año: irregularidad ofensiva y una mala defensa. Esta combinación hizo que muchas veces los de la Motor City se encontraran temprano arriba en el marcador, pero una defensa pobre combinada con largas siestas en ataque significaban que, para el final del tercer cuarto, la cosa pareciera irremontable. Ejemplos sobran, pero quizás el partido con Green Bay en la semana 2, con los Saints en la 4 o Vikings en la 8 sean los casos más representativos.

Veamos primero el ataque. La línea ofensiva fue eficiente (13° de la NFL de acuerdo con PFF) y, a pesar de tener bastante rotación, Frank Ragnow y Tylor Decker estabilizaron a un grupo que puede seguir mejorando si Jonah Jackson alcanza su potencial. Dentro de los receptores, la dupla Marvin Jones y Kenny Golladay es top y si a eso le sumamos una rotación decente y a T.J. Hockenson, uno de los mejores alas cerradas en tan solo su segunda temporada, hay material con el que trabajar el pase. De hecho, consiguieron 256 yardas por aire por partido, que los coloca como el 12° en el ranking global, esto considerando que las lesiones fueron un componente importante en dicha unidad.

Finalmente el ataque terrestre, que inicialmente fue tripartito entre el eterno Adrian Peterson, Kerryon Johnson y el novato D’Andre Swift, pero que con el correr de las semanas el último se consolidó en la posición e incluso fue, para algunos, el mejor running back de la clase del 2020. Recopilando, hay piezas en su lugar para empezar a construir.

D'Andre Swift fue uno de los mejores picks ofensivos del Draft 2020. Foto: USA Today

Quisiera dedicar un párrafo aparte a Matt Stafford, el primer pick global de 2009 y cara de la franquicia hasta el 2020. Terminó el año con más de 4.000 yardas, 26 pases de anotación, 10 intercepciones y un QBR de 96.3. A lo largo de su carrera, el producto de Georgia fue capaz de ser silenciosamente un jugador que siempre logró buenas ofensivas a pesar del mal coaching y un entorno que no le fue siempre favorable. Con 33 años ya le queda poca cuerda antes de que la edad lo alcance y, a sabiendas de que Detroit no es un lugar en el que podía ganar algo importante en el corto plazo, fue enviado a los Rams.

Qué decir de la defensa. Se suponía que Patricia era una de las grandes mentes defensivas salidas del coaching tree de Bill Belichick, pero nunca encontró respuestas a pesar de fuertes inversiones en agencia libre (léase Trey Flowers) o picks altos (Jeff Okudah). Los Lions cedieron 32.4 puntos por partido, la peor marca de la liga, 134 yardas terrestres que los colocan 28° en el ranking y 284 yardas por airem ubicándolos en el 31° lugar.

En la secundaria es difícil encontrar algún punto sólido, y en su primer año Jeff Okudah ha sido probablemente uno de los mayores busts (a su favor, en general la posición de esquinero tarda más en desarrollarse, por lo que no hay que dar por perdido ese pick). La dupla de safeties fue promedio, pero sin dudas el grupo de CBs poco pudo hacer para detener a los rivales y generar turnovers. La línea defensiva es veterana pero rendidora en sus extremos. Los problemas son en el interior, donde se originaron las fallas contra el ataque terrestre. En el cuerpo de linebackers no hubo jugadores especiales y eso se notó en fallas de comunicación pre-snap, pero también en la ejecución en juego.

Jeff Okudah no estuvo a la altura, al igual que toda la defensa de Detroit. Foto: Getty Images

Agencia libre

Los Lions comenzarán esta agencia libre ajustados contra el tope salarial. Al momento de escribir esta nota estarían por encima del máximo permitido en casi siete millones de dólares, pero seamos honestos: esta franquicia está en plena etapa de reconstrucción, por lo que sería inteligente dejar ir a los agentes libres propios como Golladay y Jones y no incorporar grandes nombres. De esta forma, el equipo limpiará el espacio salarial y además acumulará picks compensatorios que probablemente se ubiquen en la tercera o cuarta ronda del draft. Todo equipo en esta etapa debe apostar a construir vía draft y no por free agency.

Una de las opciones debería haber sido ir por un mariscal que haga la transición por la salida de Stafford, pero con Goff en la ciudad no será necesario. De hecho, ese trade es muy indicativo de cómo buscarán encarar esta temporada baja, ya que decidieron tomar un sueldo caro contra el cap a cambio de picks futuros en el draft (primera ronda de Rams de 2022 y 2023). Esas dos selecciones no son sólo por Stafford, sino para absorber el sueldo de Goff, quien no rindió según lo que se esperaba de él.

Conclusión: esperen muchas más salidas que llegadas cuando promediando marzo inicie el nuevo año de la liga. Es una parte del proceso que si bien no es la más agradable para los fans, es necesaria para dar vuelta la página.

Draft

Aquí es donde el nuevo general manager, Brad Holmes, deberá justificar su contratación. Los próximos dos o tres drafts definirán si Lions finalmente podrá convertirse en un equipo contendiente a la NFC Norte, o no.

El primer pick es el número 7 y una de las especulaciones será si deberán subir a buscar un mariscal novato que aprenda detrás de Goff, o bien esperar y seleccionar al mejor receptor disponible que permita reemplazar las bajas de agencia libre (Waddle, Smith, Chase o Pitts), o quizás algún defensivo que permita cambiar la cara de ese lado del balón. Por lo que vimos en conferencias del también flamante entrenador, Dan Campbell, jugadores físicos y de mentalidad fuerte serán la prioridad.

Si tuviésemos que calificar las necesidades del equipo en grupos, se podría decir que las prioridades son los puestos de receptor, tackle ofensivo y esquinero. En segundo lugar aparecen mariscal, linebacker y tackle defensivo. La buena noticia es que la clase de 2021 pareciera tener buena profundidad en esas áreas. La respuesta definitiva al tema del QB dependerá seguramente del nivel de juego de Goff en 2021, y la utilización de varios picks de primera ronda en años subsiguientes.

La clave será, a partir del volumen de picks conseguidos, desarrollar el talento de los más jóvenes para poder volver a ser agresivos en un par de años y conformar un equipo que vuelva a traer orgullo a la ciudad de Detroit. El desafío es grande, pero más grande es la ilusión.

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Alejo Vidal

Alejo Vidal

Economista de carrera, escritor por pasión. A los diez años mi viejo me regaló la 13 de Dan Marino y desde entonces el aqua y naranja corre por mis venas. Después de algunas temporadas de amor/odio, el deporte se convirtió en casi una obsesión. Me encanta analizar los Xs & Os y puedo invertir fácil 20 minutos de mi día mirando una sola jugada.


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