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Hall of Very Good: Randy Gradishar

Mie 15 Jul, 2020 - 14:10hs
Randy Gradishar fue el líder de la mítica defensa de los Broncos apodada la Orange Crush. / Foto: Focus on Sport, Getty

Es de público conocimiento que los grandes jugadores de la NFL, tarde o temprano, entran en el Pro Football Hall of Fame (HOF), ubicado en Canton, Ohio. Sin embargo, hay algunos jugadores que, por una razón u otra, son ignorados y rechazados por la organización al punto de negarles la entrada a este exclusivo grupo, por más exitosa que haya sido su carrera. Aunque los casos son varios, y algunos jugadores todavía tienen posibilidades de entrar, hay otros que tienen ya muchas décadas sin jugar en la liga, y aún no se les da el reconocimiento que se merecen.

En esta nota, se repasará la carrera de Randy Gradishar, un linebacker que jugó toda su carrera en los Denver Broncos, en la década de los 70 y 80. Hasta hoy en día, uno de los snubs más incrédulos que tiene el Salón de la Fama.

College 

Aunque no cuente para el resumen que tienen en cuenta en Canton a la hora de seleccionar jugadores, observar el éxito de un jugador en la universidad muestra qué tan grande fue desde antes de volverse profesional. Lo poético de Gradishar, es que jugó para la Ohio State University, la universidad que comparte territorio estatal con el HOF.

Su carrera allí fue sumamente buena; llegó al pico en el año 1973, su última temporada como Buckeye. Era el líder de una defensiva dominante, en una época en donde la posición de Randy era la más importante en la defensa. Terminaron con un récord de 11-0, y permitieron sólo 64 puntos en esos once partidos, un promedio de menos de seis puntos recibidos por encuentro, algo impensado, sobre todo en la etapa colegial donde suele haber mayor puntaje en general. Para entender qué impacto tenía Gradishar en los equipos, basta con una frase de su mítico coach en Ohio, Woody Hayes, “El mejor linebacker que entrené en mi vida”.

"Orange Crush"

Drafteado con la selección 14 de la primera ronda del draft de 1974, Gradishar comenzó su carrera jugando tres partidos como titular en su año de rookie. Para la segunda temporada, se estableció como un apoyador top en la liga. Terminó su campaña de sophomore con 132 tackles, 3 sacks y 3 intercepciones y llegó a su primer Pro Bowl.

Durante la segunda mitad de los 70´, Denver tendría sus primeros años como franquicia exitosa, gracias a una defensa dominante apodada Orange Crush, que marcó una época, y en donde Randy actuaba como el líder y jugador más importante. Es raro ver a la pieza central de un equipo generacional como esos Broncos, no estar hoy en día en el Salón de la Fama, pero esa es la razón de este artículo.

Gradishar era una máquina de tacklear, como todo buen linebacker, y se especializaba en frenar las terceras oportunidades de poco yardaje y las jugadas pegadas a la línea de gol. Lideró a unos Broncos nuevos y poco populares a un Super Bowl en 1977, primer año de la franquicia en post temporada, y entre 1976 y 1978, la defensiva de Mile High estuvo entre las dos que menos puntos y yardas recibió.

En 1978 fue el jugador defensivo del año gracias a los 286 tackles hechos en esa temporada, número que hasta el día de hoy es récord en la franquicia de colorado (Si, 42 años más tarde). Con 2.049 tackles en su carrera, lideró en esa categoría a su equipo todos los años, excepto en la temporada de novato, y es todavía el récord histórico de los Broncos. Fue siete veces seleccionado al Pro Bowl, 2 veces First Team All-Pro (1977-1978) y algo aún más destacable que todo esto, no se perdió ningún partido en sus nueve años de carrera, un hecho que muestra la dureza del jugador, si se tiene en cuenta que jugó en una de las posiciones más duras y físicas de todas.

A las puertas de la inmortalidad 

A pesar de ser introducido al Ring of Fame de los Broncos en 1989, su nominación para el Salón de la Fama no llegó en esa época. Llegó a la final en 2003, 2008 y este año, cuando en febrero se realizó una elección de jugadores antiguos en honor a los 100 años de la NFL. Gradishar se quedó en la puerta cuando no superó el corte final.

Es difícil de entender porqué un jugador como Randy Gradishar, con todo lo que hizo, no se encuentre en ese grupo exclusivo. Tal vez el hecho de que nunca se mostrara como una persona pública y mantuviera un bajo perfil, sumado a que fuera de Denver, un equipo que no tenía mucho reconocimiento a nivel nacional, sean las razones de su no elección. También es un poco injusto no tener a nadie de esa legendaria defensa en el HOF, y si hay uno que lo merece más que el resto, ese sería Gradishar, el alma y corazón de la Orange Crush. 


Martín Wizenberg

Martín Wizenberg

Comencé con el football en la temporada 2010/11, viendo a Aaron Rodgers y sus Packers dominar y enamorarme. Me quedé por la técnica individual y la inteligencia del deporte. En No Huddle escribo notas y participo en podcasts sobre la NFL y un poco de College. Brindo mi análisis exhaustivo sobre el juego, sus jugadores y el funcionamiento dentro de los partidos.


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