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Lesiones y récords de la Semana 8

Lun 2 Nov, 2020 - 15:11hs
Dalvin Cook en acción, mientras Kamal Martin (#54 de los Packers) lo persigue. Cook destrozó a la defensa de Green Bay, al ritmo de 226 yardas de scrimmage y cuatro anotaciones (tres por tierra y otra por aire). / Foto: Mike Roemer - Associated Press.

Con la semana 8 a punto de terminar (los Bucs y los Giants aún tienen que disputar su partido de MNF), desde No Huddle te traemos el resumen de las lesiones más importantes y los datos y récords más curiosos que nos dejó esta jornada.

Lesiones

• El tackle izquierdo de Baltimore, Ronnie Stanley, se perderá el resto de la temporada, tras fracturarse y dislocarse el tobillo (e incluso podría haber daño en los ligamentos). Stanley no solamente es uno de los mejores jugadores de la liga en su posición, sino que hace apenas algunos días recibió una extensión de contrato de 5 años y $98,75 millones (que puede llegar a la impresionante suma de $118 millones con incentivos).

• El edge rusher de los Browns, Myles Garrett, tuvo que salir del partido frente a Las Vegas con una lesión en la rodilla. Aún se esperan novedades por parte del HC Kevin Stefanski respecto de los resultados de una resonancia que se le realizó a Garrett. Los Raiders, por su parte, sufrieron las bajas de Maurice Hurst (tobillo), Sam Young (rodilla) y Jeff Heath (cadera).

• El corredor de San Francisco, Tevin Coleman, se lastimó la rodilla y debió abandonar el juego frente a Seattle. La rodilla es la misma que se lesionara anteriormente en la temporada y que lo mantuviera inactivo por cinco fechas. Aún se desconocen los detalles de su dolencia.

• Kenny Golladay, receptor de los Lions, tuvo que dejar el campo de juego contra los Colts, a raíz de una lesión en la cadera. Se irá determinando su disponibilidad semana a semana. Su compañero, Jamal Agnew, también abandonó el partido con una dolencia en las costillas. Por el lado de Indianápolis, se lesionaron los receptores T.Y. Hilton (ingle) y Ashton Dulin (rodilla) y el cornerback Rock Ya-Sin fue evaluado por una conmoción.

• Cameron Dantzler, cornerback de Minnesota, sufrió un durísimo golpe tras chocarse con su compañero, Anthony Harris. Dantzler se lesionó el cuello, y a su vez también se lo estaba revisando por la posibilidad de una conmoción. El jugador fue posteriormente llevado a un hospital para más estudios.

• Los defensivos de New England, Lawrence Guy y Ja’Whaun Bentley, debieron dejar el campo de juego durante el partido contra Buffalo con lesiones en el hombro y en la ingle, respectivamente. Por el lado de los Bills, Mitch Morse sufrió una conmoción y no volvió al juego.

• Cameron Heyward, liniero defensivo de Pittsburgh, sufrió una lesión en el cuádriceps en el juego contra Baltimore. No obstante, ya se informó que es una lesión menor que no reviste seriedad.

• El defensive end de los Chargers, Joey Bosa, salió del campo en el último cuarto del partido frente a Denver para ser evaluado por una conmoción.

• El tackle defensivo de los Saints, Sheldon Rankins, sufrió ayer lo que se cree sería un esguince en el ligamento medial colateral. Aún se esperan los resultados de una resonancia que Rankins tenía programada para el lunes por la mañana.

• El cornerback de Philadelphia, Darius Slay, abandonó temprano el partido frente a los Cowboys con una lesión en el tobillo.

• Para cerrar esta sección, Adam Humphries, receptor de Tennessee, sufrió una conmoción que lo dejó afuera del partido frente a Cincinnati.

Récords

• Carrera por el MVP: Russell Wilson, como siempre, se encuentra adelante. Contra los Niners tuvo su cuarto partido con cuatro touchdowns, rompiendo el empate que tenía con Dave Krieg (1985) con la mayor cantidad de juegos de cuatro anotaciones en una temporada. Y además tiene ahora 26 touchdowns, la segunda mayor cantidad en los primeros siete juegos de una temporada (solo por detrás de los 27 de Tom Brady en 2007). Y, en lo que quizás sea aún más significativo, Wilson es ahora el tercer mariscal en conseguir al menos 250 anotaciones por aire en sus primeras nueve temporadas (actualmente está en 253) ¿Los otros mariscales? Peyton Manning (275) y Dan Marino (266). 

• Carrera por el MVP, segunda parte: Sin embargo, hay un jugador que merecer entrar en consideración en la discusión por el premio al más valioso, y se trata de un jugador que ya supo ser MVP: Patrick Mahomes. El mariscal de los Chiefs no solamente se convirtió en el primer jugador de la franquicia en tener un partido de 400 yardas y cinco touchdowns aéreos sin intercepciones, sino que también se convirtió en el primer mariscal en la historia en tener al menos 20 touchdowns y apenas una intercepción en los primeros ocho partidos de una temporada.

• El rincón de los novatos: Tua Tagovailoa tuvo su primer partido como titular en Miami, y aunque no haya tenido números extraordinarios (de hecho, fueron mediocres), logró convertirse en el primer mariscal en conseguir su primera victoria en su primer inicio con menos de 100 yardas y al menos 20 intentos de pase desde Donovan McNabb en 1999. Por su parte, Joe Burrow tuvo números muy eficientes (26/37, 249 yardas, 2 anotaciones y un passer rating de 106.7), y ayudó a los Bengals a vencer a los Titans de manera sorpresiva. Es la primera vez que Cincinnati supera a un equipo con récord positivo desde la semana 6 de 2018: en el medio, los Bengals perdieron 14 juegos consecutivos contra equipos con marca ganadora

• El rincón de los novatos, segunda parte: Justin Herbert tampoco quiso quedarse afuera de la sección, y ayer tuvo su cuarto partido con tres touchdowns. Es el primer mariscal desde 2001 en tener cuatro juegos de esas características en un período de seis partidos. Además, tanto Herbert como Deshaun Watson (2017) son los únicos novatos en conseguir tres anotaciones en cuatro partidos consecutivos. Y esto es lo más impresionante: Herbert está empatado con Watson como los mariscales que más touchdowns tienen en sus primeros seis juegos (15), y es ahora el primer novato en la historia en tener al menos 1500 yardas y 15 anotaciones en sus primeros seis partidos. Y, para cerrar, dos receptores novatos tuvieron su debut anotador: Jalen Reagor, quien estuvo de vuelta tras una lesión que lo marginó de las canchas desde septiembre, y K.J. Hamler, cuyo touchdown permitió a los Broncos conseguir una remontada épica, justamente contra los Chargers de Herbert

• Otros récords notables: Hablábamos la semana pasada del partido monstruoso de Tyler Lockett. Bueno, lo de DK Metcalf esta semana, aunque no haya llegado a las estadísticas de Lockett, sigue siendo excepcional: 12 recepciones, 161 yardas y dos anotaciones. Ambos receptores son los únicos en la liga que tuvieron al menos 100 yardas por aire y dos touchdowns en la primera mitad de un partido en esta temporada.

• Otros récords notables, segunda parte: PAR-TI-DA-ZO de Dalvin Cook, quien no le tuvo piedad a Green Bay: 30 acarreos, 163 yardas y tres touchdowns por tierra, y dos recepciones para 63 yardas y una anotación por aire. Esos números seguramente será nombrado como jugador ofensivo de la semana en la NFC. Y si no me creen, miren estos datos: Cook es el primer jugador en la historia de la liga en anotar touchdowns en las primeras cuatro posesiones de su equipo. Cook es el primer Viking en la historia en tener al menos 200 yardas de scrimmage y cuatro anotaciones, y es el primero en conseguir al menos 180 yardas de scrimmage y cuatro touchdowns desde Raheem Mostert en el juego de campeonato de la NFC de 2019. Es también el primer jugador de Minnesota en anotar cuatro veces en un partido desde Ahmad Rashad (1979), y uno de apenas tres jugadores en la historia de la franquicia en lograrlo (junto con Chuck Foreman en 1975 y el mencionado Rashad). Por último, Cook consiguió su décimo touchdown por tierra, la mayor cantidad para un Viking en los primeros siete juegos de una temporada, y, ya tiene múltiples temporadas con al menos 10 touchdowns terrestres, una marca que solo consiguieron Adrian Peterson (con ocho temporadas) y el ya nombrado Foreman (con dos).

• Otros récords notables, tercera parte: no sé si Alvin Kamara está recibiendo la atención que debería, pero lentamente está armando otra gran temporada. Ayer tuvo su sexto partido consecutivo con al menos 100 yardas de scrimmage. Esa es la racha más larga desde los nueve partidos al hilo de Deuce McAllister (2003), y es la tercera más larga en la historia de la franquicia (por detrás del mencionado McAllister y Dalton Hilliard, que tuvo siete juegos al hilo en 1989). Y esto es solo el comienzo: Kamara ya lleva 55 recepciones y 559 yardas en el juego aéreo, la mayor cantidad en la historia para un corredor en los primeros siete partidos de una temporada. A su vez, de esas 559 yardas, 507 son después de la recepción. Ningún otro jugador tiene al menos 300 (el que le sigue a Kamara es Mike Davis, quien apenas tiene 289).

• El pozo de la vergüenza: dicen que, cuanto más grandes son, más duro caen. Y esto parece ser especialmente cierto para los Patriots, que siguen siendo el único equipo que no ha podido anotar un touchdown ofensivo en el primer cuarto en lo que va de temporada. Y, con su derrota de ayer, New England ya suma cuatro caídas al hilo, algo que no les pasaba desde 2002. A su vez, desde la temporada de 2003, hubo 284 rachas negativas de al menos cuatro derrotas, y el equipo de Bill Belichick era justamente el único que no tenía dicha racha. Actualmente tienen un récord de 2-5. La última vez que esto ocurrió fue en el 2000, en la primera temporada de Belichick al mando del equipo.

• El pozo de la vergüenza, segunda parte: es lindo ver que un equipo produzca muchas yardas en ataque. Sin embargo, para que eso rinda sus frutos, también hay que anotar puntos. Pues bien, ayer se dieron dos anomalías que son más que ilustrativas. En primer lugar, los Rams arrasaron a Miami en dicha categoría: hicieron tres veces más yardas que ellos (471 yardas contra 145), y aún así perdieron el partido por 28 a 17. Segundo: los Ravens de hecho hicieron historia, y se convirtieron en el primer equipo desde 1950 en perder un partido pese a superar a su rival por al menos 200 yardas terrestres (265 a 48), además de superarlos también en yardas aéreas (192 a 173). Pittsburgh ganó el partido, 28-24. Como dirían en inglés, yikes

• El pozo de la vergüenza, tercera parte: lo que distingue a los contendientes de los pretendientes es su habilidad para cerrar partidos y mantener las ventajas que armaron. Bueno, los Chargers, un equipo al cual su servidor le auguraba tener buenas chances de llegar a playoffs esta temporada, no dejan de demostrar que están en el bando de los pretendientes. Este equipo llegó a tener una ventaja de 24-3 sobre Denver a mitad del tercer cuarto, y aún así fueron humillados por los Broncos, quienes les clavaron 21 puntos solo en el último cuarto. A raíz de esto, el equipo de Anthony Lynn se convirtió en el primer equipo en la historia en perder tres partidos consecutivos en donde tenían una ventaja de al menos 17 puntos, además de que se unieron a los Falcons de 2003 como los únicos equipos en, justamente, perder tres partidos donde ganaban por al menos 17 en una temporada.

• NFC Least: la nota no podía terminar sin hacer al menos una mención a la peor división de la liga. Y creo que este dato estadístico refleja muy bien el por qué la división es lo que es: los Eagles (que, al cabo de ocho partidos, son los líderes con una marca de 3-4-1) son el primer equipo desde 1982 en tener menos de 250 yardas totales, regalar la pelota al menos cuatro veces, permitir al menos cuatro capturas y ganar el partido por al menos 14 puntos. Y todo eso teniendo como mariscal a Carson Wentz, que lidera la liga en turnovers con 16 (los que le siguen son Kirk Cousins y Daniel Jones, ambos con 11, y Josh Allen con 9). Es la NFC Least, no hay con qué darles.

La información estadística fue extraída de NFL Research, Elias Sports Bureau, ESPN Stats & Info, Pro Football Reference y CBS Sports.


Nicolás Pérez

Nicolás Pérez

Desde hace algunos años me podés encontrar en NFL Argentina en Twitter comentando partidos, y ahora me sumo a No Huddle para aportar mi granito de arena y ayudar a convertirlo en el medio líder en el deporte. Me volví aficionado al fútbol americano por casualidad, cuando me topé con el Super Bowl XLVI mientras hacía zapping una noche de verano. Tras aquel partido, comencé a seguir a los Patriots, a quienes les tuve simpatía porque perdieron en esa oportunidad. Pensé que era una buena opción, hasta que poco después me enteré que eran los más ganadores del momento... terminó siendo una gran decisión.


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