Tribet

FCS: ¿qué es y cómo se jugará?

17 de Febrero de 2021
Los Bison de North Dakota State, el actual campeón y programa más dominante de la década. FOTO: North Dakota State Athletics

Si bien todos lamentamos el final de las temporadas de football universitario y la NFL, hay una nueva razón para sonreír y darle un sentido a nuestros fines de semana. El FCS (segunda división de la NCAA) retomará sus actividades y jugará su calendario en la primavera estadounidense, con la esperanza de coronar un campeón en mayo de este año.

La Subdivisión del Campeonato de Football de la División I (FCS), anteriormente conocida como División I-AA, consta de 127 equipos que están limitados a 63 jugadores becados (en comparación con los 85 para los del FBS, donde juegan las universidades más conocidas, como Clemson u Ohio State) y generalmente disputan temporadas de 11 partidos, en comparación a los 12 encuentros del FBS.

El FCS determina su campeón nacional a través de un torneo de eliminación directa organizado por la NCAA. Vale aclarar que esta es la división más alta de football universitario que cuenta con dicha sanción, ya que los playoffs del FBS no están directamente bajo el ala de la NCAA.

Te puede interesar: ¿Qué es el National Signing Day?

La pandemia del coronavirus, como no podía ser de otra manera, cambió la programación deportiva de 2020 y 2021. Para el FCS, la temporada de primavera comenzó el sábado 13 de febrero con un emocionante final en doble tiempo extra entre McNeese y Tarleton State. El juego entre conferencias comenzará el próximo viernes 19.

Esta vez, los playoffs serán de 16 equipos en lugar de los usuales 24 que disputan un lugar en la cita más importante. En este grupo, diez se clasificarán automáticamente a través de los campeonatos de conferencia y los seis restantes serán selecciones generales. Además, las escuelas que optaron por jugar en el otoño tendrán sus resultados considerados en el proceso de selección para el torneo de primavera.

Dieciséis escuelas en cinco conferencias jugaron al menos un juego en el otoño de 2020, pero la mayoría de ellas eligieron llevar sus partidos a la primavera con horarios modificados. La final por el campeonato nacional será en Frisco, Texas, como se planeó originalmente, ya que el Toyota Stadium ha sido sede del juego desde 2010 y seguirá siendo el hogar de este encuantro anual hasta al menos 2024.

Cambios en el reglamento para esta temporada

- Los jugadores expulsados por targeting ahora podrán permanecer en el área del banco de suplentes. Anteriormente, tenían que regresar al vestuario.

- Se restringe a dos el número de jugadores de un equipo que pueden usar el mismo número de uniforme. Estos no pueden estar en el campo al mismo tiempo y deben jugar en diferentes posiciones.

- Se incluirá el número "0" como número de uniforme legal.

- Extender la jurisdicción del árbitro antes del kickoff de 60 a 90 minutos, requiriendo que un entrenador de cada equipo esté en el emparrillado durante los calentamientos e identificando a cada jugador por número.

- Los equipos defensivos pueden tener brevemente doce jugadores en el campo para anticipar la formación ofensiva, sin embargo, tener doce (o más) jugadores en el campo durante el snap es una penalización de cinco yardas a pelota viva por sustitución ilegal.

- Se adoptará un máximo de dos minutos para las revisiones de repetición instantánea. Se permitirán excepciones en situaciones "excepcionalmente complicadas" o al final del juego.

El candidato más firme a ganar el título

North Dakota State es el equipo rankeado como el número uno para la temporada 2021 según el Top 25 de pretemporada de primavera anunciado el lunes 8 de febrero. Esto no debe ser una sorpresa, ya que en la última década los Bison (sí, el plural es sin S final) ganaron ocho de los nueve campeonatos nacionales, anclados de talento digno de la NFL como Carson Wentz, Easton Stick, Darrius Shepherd y Trey Lance. Este programa es el actual campeón y no contará con el talento del antes mencionado Lance, ya que se presentará al Draft de la NFL como uno de los mejores prospectos de QB de la nación.

Southern Dakota State, Northern Iowa, James Madison y Weber State deben ser considerados también como potenciales pretendientes a la corona, pero lo cierto es que con el talento de North Dakota State y su pedigree, será una batalla cuesta arriba para estos equipos.

Los diamantes en el barro, la razón por la cual mirar la temporada

Los jugadores del FCS a menudo son descartados por ser atletas de una división inferior, pero esto no podría estar más alejado de la realidad. Por ejemplo, el mejor WR de la historia (y posiblemente el mejor jugador de la historia independientemente de cualquier posición), Jerry Rice, jugó en Mississippi Valley State. Otros históricos jugadores incluyen a Walter Payton (Jackson State), Tony Romo (Eastern Illinois), Deacon Jones (Mississippi Vocational College), Jared Allen (Idaho State) y muchos más.

Actualmente, varios jugadores de la NFL pasaron por el FCS, incluyendo entre los más destacados a Chase Edmonds (Fordham), Tarik Cohen (North Carolina A&T), JC Tretter (Cornell), Shelby Harris (Illinois State), Robert Tonyan (Indiana State), David Johnson (Northern Iowa), Darius Leonard (South Carolina State), Nasir Adderley (Delaware), Cooper Kupp (Eastern Washington), Ryan Fitzpatrick (Harvard), Terron Armstead (Arkansas-Pine Bluff), Carson Wentz (North Dakota State), Kyle Juszczyk (Harvard), Mike Iupati (Idaho) y Cameron Brate (Harvard).

Así que amigos, no lo duden, esta temporada que inicia no sólo será el único football que veremos hasta dentro de mucho tiempo, sino que también puede servir como una forma de identificar a aquellos que pueden tener un impacto importante en la NFL llegando desde abajo.


Mariano Sinito

Mariano Sinito

Nací en Rosario, Argentina. Soy analista de football americano profesional y colegial en No Huddle. Mi pasión por el deporte comenzó en 1996, año en el que nací. Mi padre festejó la llegada al mundo de su hijo con el título de sus queridos Green Bay Packers en el Super Bowl XXXI. Desde entonces, vivo por el ovoide y por los Packers, franquicia de la que soy confeso hincha por herencia. Es imposible que estemos todos de acuerdo, pero el respeto y el profesionalismo no se negocia.


Tribet