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Team Building: Recibiendo el balón

Mie 27 May, 2020 - 11:54hs

Tyler Lockett con una de las mejores recepciones de la última temporada. Fuente: Seattle Times

Las jugadas más espectaculares

Los receptores y alas cerradas son posiblemente aquellos jugadores que más nos hacen levantarnos del sillón durante los domingos. Atletas de élite con velocidad, elusividad, explosión y un control del cuerpo capaz de bajar ambas puntas de los pies en los espacios más reducidos imaginables ¿Qué puede salir mal?

En una liga que en la última década comenzó a favorecer cada vez más el pase como instrumento de ataque, los receptores han comenzado a ocupar un rol central en el juego. Incluso los alas cerradas, que en otro tiempo cumplían un rol de bloqueo en la línea de scrimmage, adaptaron sus habilidades para impactar el juego en los dos planos. No conforme con ello, los corredores también acrecentaron sus habilidades y versatilidad en el juego aéreo para permanecer en el campo el mayor tiempo posible, siendo el caso más icónico el de Christian McCaffrey que en la última temporada corrió y recibió pases para más de 1,000 yardas.

Es importante comprender que más allá de la espectacularidad de las recepciones, el trabajo del receptor es mucho más complejo. El sólo hecho de atrapar el balón requiere de la correcta alineación en el campo, correr la ruta con precisión, aún con la presión de un esquinero encima, asegurar el pase, y en caso de ser posible la ganancia de yardas posteriores. Además, la sincronización con el mariscal es clave, y la capacidad de realizar ajustes en base a lo que propone una defensiva distingue a los buenos WR de los excelentes. Por ejemplo, es trabajo de un receptor identificar si un esquinero puede llegar a cargar al mariscal, y en ese caso, alertarlo y correr una ruta distinta para explotar el espacio vacío que va a quedar.

Finalmente, y a pesar de ser un oficio en donde reinan jugadores con grandes egos, requiere de una solidaridad máxima para generar espacios para que otro pueda recibir o correr el balón. Sólo para dar una idea, Michael Thomas quien fue el receptor con más yardas la última temporada, participó en 942 snaps y fue buscado por Drew Brees en 180 ocasiones, es decir que con suerte en una de cada cinco jugadas, Thomas tocará el balón.

Analicemos como invirtieron cada uno de los equipos en la temporada baja, incluyendo el draft y la agencia libre, tanto en las posiciones de ala cerrada y receptores, haciendo foco en la destreza de los jugadores para recibir el balón. El rol de los corredores será dejado para una nota futura, donde los evaluaremos por su capacidad para correr y recibir.

Siempre vuelve, un poco de metodología

Examinemos a aquellos jugadores que fueron buscados por aire (targets) en 30 oportunidades o más en la última temporada, y analizaremos su puntaje recibiendo el balón, la fuente de información es PFF.

Luego se sumará (i) el puntaje de todos los novatos que hayan seleccionados durante las primeras tres rondas del draft, (ii) las incorporaciones realizadas durante la agencia libre, y (iii) las bajas de la agencia libre (si el equipo corta a un jugador con desempeño por debajo del promedio del equipo, entonces no lo incluimos en el nuevo cómputo). Aclaraciones metodológicas, el valor de los rookies lo castigamos 10% para mantener las calificaciones equiparables con los veteranos, en general los rookies no tienen impacto inmediato en la liga, y si a tu equipo querido le va mal, es porque diseñé una metodología rebuscada para que así sea.

La última temporada

Hay dos datos para tener en cuenta al momento de analizar el indicador, el primero es el puntaje de recepciones en sí mismo, el segundo es cuántos jugadores pudieron ser utilizados para calcular el promedio (si hiciste trampa y no leíste la metodología, te recuerdo que sólo utilizamos jugadores con más de 30 targets). Para que tengan una idea, los Browns tienen sólo dos receptores y ningún ala cerrada aplicando en el cálculo (Odell Beckham y Jarvis Landry), mientras que los Giants y los Dolphins tienen siete jugadores elegibles. Esto da una idea de las pocas armas con las que Baker Mayfield pudo contar en la última temporada, ya sea por calidad o por lesión. Del otro lado de la moneda, una cantidad tan alta de jugadores posiblemente signifique que nadie pudo asegurar su titularidad, o bien que las lesiones jugaron un papel central.

Analizando estrictamente el puntaje, los 49ers fueron la mejor franquicia gracias a la presencia de George Kittle, Emmanuel Sanders, Deebo Samuels y Kendrick Bourne, quienes obtuvieron puntajes de 95, 80, 73 y 68 respectivamente. La peores fueron los Steelers, y si bien es cierto que el cuerpo de receptores no rindió todo lo que se esperaba de ellos, sobre todo Juju Smith-Schuster cuando estuvo saludable, la lesión de Big Ben a comienzo de la temporada sin dudas perjudicó a todo el grupo. A continuación el gráfico.

Actividad en la temporada baja

La franquicia más activa durante la temporada baja sin dudas fue Las Vegas Raiders, en el draft seleccionaron a Henry Ruggs III con la selección global 12, y sumaron a dos receptores más durante la tercera ronda en Lynn Bowden (aunque quizás sea de los jugadores más versátiles del último draft como WR/RB) y Bryan Edwards. No conforme con ello, en la agencia libre los Raiders sumaron al receptor de los Eagles Nelson Agholor, y al ala cerrada de los Cowboys, Jason Witten. Sin embargo, la calidad de las adiciones en su conjunto, siempre de acuerdo con PFF, fue inferior a lo que ya tenían en el roster, por lo que el puntaje global empeoró. Los más pasivos fueron los Chiefs, Dolphins y Chargers que no perdieron ni incorporaron a ningún jugador, aunque está claro que dos de ellas ya tienen un cuerpo de receptores envidiable.

Las franquicias que mejoraron de cara a la próxima temporada son los Cardinals, tras conseguir a DeAndre Hopkins y solamente perder a Damiere Byrd, y los Steelers, que sumaron a Eric Ebron en la agencia libre y seleccionaron a Chase Claypool en el draft.

¿La franquicia que más perdió? los Texans. Bill O’Brien no quiso dejar de ser la sorpresa en una nueva temporada baja y mandó a Arizona a quienes algunos consideran el mejor receptor de la liga  y en su prime, además no logró recuperar siquiera una selección de primera ronda. La realidad es que la franquicia de Houston incorporó a dos buenos receptores en Randall Cobb y Brandin Cooks, pero la pérdida de Hopkins no logró compensar sus adiciones. A continuación el gráfico con las variaciones.

De cara al futuro los Falcons, que a pesar de haber perdido a Austin Hooper lograron traer al TE Hayden Hurst, y son los líderes comandados por Julio Jones. Treinta y tantos lugares después, Chicago aparece en la peor posición. Los Bears ficharon a Cole Kmet en el draft y a Jimmy Graham en agencia libre, el otro ala cerrada del equipo, Demetrius Harris no sumó 30 snaps en 2019, aún así siguen en la peor posición. Quien quiera sea el mariscal de campo tendrá mucho trabajo para levantar el nivel de toda la ofensiva. Dejamos el gráfico con los puntajes post temporada baja.

Nota final, si te interesa conocer con mayor detalle alguna franquicia no dejen de escribirnos en las redes de No Huddle o a mi Twitter. Si quieren ver las otras notas de team builduing, acá los links: Team Builduing: Ahogando a la ofensiva rival; Team Builduing: La línea de protección


Alejo Vidal

Alejo Vidal

Economista de carrera, escritor por pasión. A los diez años mi viejo me regaló la 13 de Dan Marino y desde entonces el aqua y naranja corre por mis venas. Después de algunas temporadas de amor/odio, el deporte se convirtió en casi una obsesión. Me encanta analizar los Xs & Os y puedo invertir fácil 20 minutos de mi día mirando una sola jugada.


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