Minnesota Vikings… ¿Caballo negro para el Super Bowl 2023?

11 de Noviembre de 2022
Justin Jefferson, la cara visible del éxito púrpura / Foto: sportingnews.com

El football puede ser muchas cosas, pero no necesariamente es justo. En las malas todo el mundo pega, pero a veces en las buenas, por muy buenas que sean, nadie se acuerda de vos: tal es el caso de la versión 2022 de los Minnesota Vikings, cuyo récord casi perfecto pasa desapercibido a los ojos de la mayoría por la sombra que proyecta el invicto de los Philadelphia Eagles o el juego virtuoso de los Buffalo Bills. 

Lo cierto es que la franquicia liderada por Kevin O’Connell viene haciendo una campaña mucho más que prolija y por debajo del radar: siete victorias y sólo una derrota (a manos del cuco del año, los mismísimos Eagles) ponen a los del norte en un comodísimo y casi indiscutido primer puesto en una división que, por un largo tiempo, fue casi propiedad privada de los Green Bay Packers.

Los detractores dirán que por ahora “no le ganaron a nadie” (Lions, Bears antes de que Justin Fields decida ser crack, Dolphins sin Tua, Commanders, y la lista sigue), pero para ser campeón hay que ganarle a los mejores, a los peores y también a los del medio, y, al menos hasta ahora, Cousins, Jefferson, Cook y compañía lo están logrando de formas que en temporadas anteriores definitivamente no podían. ¿Es muy insólito creer que un equipo que arranca 7-1 su año puede sorprender en el gran juego? 

Las debilidades de ayer son las fortalezas de hoy para los de Minnesota / Foto: vikings.com

¿Qué tienen los Vikes para aspirar al título?

Armas ofensivas para tirar al techo

Justin Jefferson arrancó el año diciendo que “iba a demostrar ser el mejor WR de la liga”. Subjetividades aparte, nadie puede discutir que está, al menos, en la conversación: sus rutas, la calidad de sus manos, su versatilidad… todo en Jettas grita Canton. Agreguemos a Dalvin Cook, un RB que, cuando está enchufado, es top 5 de la liga sin pestañear. ¿Quieren más? Tienen en Adam Thielen a uno de los mejores WR2 que el dinero puede comprar, un complemento más que decente en K.J. Osborn y, como frutillita del postre, al recientemente adquirido T.J. Hockenson como TE. Un despelote de talento.

Un HC novato que actúa como veterano de varias guerras 

Resultados aparte, Kevin O’Connell viene deslumbrando a la liga desde sus tiempos como coordinador ofensivo de Sean McVay y sus Rams, no sólo por su talento y creatividad, sino también por su templanza, su liderazgo y su perfil bajo. Después de agonizar bajo un Mike Zimmer que parecía más harto que otra cosa, la franquicia encontró un entrenador que logró, en menos de una temporada, el tan famoso y buscado cambio cultural.

Equipos REALMENTE especiales

Atentos a la estadística: En lo que va del año, ningún equipo tiene mejor posición de campo para empezar sus drives que los Vikings. En promedio, arrancan cada posesión ofensiva desde la yarda 32. En un juego de pulgadas, como le dicen, esa ventaja es brutal, pero ni siquiera es todo: También logran, en promedio, que sus rivales tengan la peor posición de campo inicial promedio (yarda 24). ¿Qué significa esto? Que los equipos especiales están haciéndole las cosas mucho más fáciles al ataque y a la defensa. Eso, señores, es complementary football de verdad.

La balada del capitán Kirk: talento y desconcierto.  / Foto: cbssports.com

¿Qué les falta para ser candidatos indiscutidos?

Un psicólogo para Kirk Cousins

Bromas aparte, lo del #8 es desconcertante: un día parece Dan Marino, y a la semana siguiente tira tres intercepciones que enfurecen hasta a sus propios compañeros. Su récord en prime-time es preocupante y sus logros en playoffs no son del todo prometedores. El talento está, y la confianza del técnico también. Es cuestión de cruzar los dedos para ver si el ex-Washington puede lograr algo de consistencia y que sus receptores se encarguen del resto.

Una defensa que ofrezca algo más de resistencia

No hace falta que sean brutalmente buenos ni es que sean especialmente malos, pero el juego defensivo de Minnesota no termina de cuajar. Hay varios nombres y rendimientos destacados (Za’Darius Smith, Harrison Smith, Danielle Hunter) pero el todo no estaría siendo más que la suma de las partes y ahí está la cuestión: al igual que con Cousins, no es necesario que la unidad sea top 5 de la liga, pero es menester que ofrezcan más constancia y algunas jugadas en momentos clave.

Ganarle a competencia de Elite

En última instancia, esta es la prueba de fuego que los separa de la conversación mainstream sobre posibles campeones: ganarle un partido a alguno de los otros candidatos. ¿La buena noticia? Este domingo se ven contra los Bills (aunque posiblemente sin Josh Allen) y la semana que viene contra los Dallas Cowboys. Antes de que llegue diciembre, los de púrpura tienen dos buenas chances de demostrar para qué están realmente. Si salen de esos dos partidos con una victoria, muy probablemente empecemos a escucharlos con mayor frecuencia en las charlas sobre el football de febrero.


Alejandro Casas

Alejandro Casas

Consumidor de football desde el 2015, cuando Manning y Von Miller me hicieron creer que ser de los Broncos era una buena idea. Obsesionado desde entonces, mi familia y mis amigos no entienden, pero les divierte que me divierta. Tengo el objetivo de conocer en persona todos los estadios de la NFL (ya taché 9) y en el camino vi a Tom Brady en vivo: no puedo pedir más (igual pido: que los Broncos vuelvan a los playoffs). Escribo y a veces diseño en No Huddle desde 2022.